Archivo de Enero de 2012

Almirante Brown. ¡¡ 90 aniversario¡¡

Jueves, 12 de Enero de 2012

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Un 17 de enero, de 1922, hace exactamente 90 años, nacía nuestro querido Club Almirante Brown de San Justo, hoy de La Matanza. Son muchos los recuerdos desde aquellos años de inicio, en que cobraba forma de la mano de un grupo de sanjusteros, varios de ellos, 9 meses antes habían participado en la fundación del Club Huracán de San Justo y vaya uno a saber porque discusión de esos tiempos, decidieron formar una nueva institución. Nació, como en la mayoría de los casos, sin nada más que la voluntad de hacerlo, en este caso, homenajeando a un anterior club, y así fue que heredaron, el nombre, los colores aurinegros y en los primeros años, hasta las camisetas, en calidad de préstamo.

Don Segundo Boragno, primer presidente del Club, fue secundado en aquella inicial directiva por E. Knelkey, F. Deverech, R. Sanchez, C. Solaro, C. Bussabaile, F. Ferrari, B. Corvalan, B. Portela, J. Arca, F. Tovar, A. Sosa, J. Caracoche, G. Alegre, A. Piñeiro, E. Andreoni, J. Boragno, según consta en sus primeras actas, junto a sus propósitos…” Sepan con sus sanos propósitos, fomentar la cultura del arte y el deporte sano y honesto, para el mejoramiento de la raza y en beneficio de la grandeza de la Patria…”

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La historia de estos 90 años, ha venido a confirmar aquellas enormes formulaciones, los triunfos deportivos, sociales, e institucionales, justificaron con creces aquel inicio. Su sede fueron domicilios particulares, luego la Sociedad de Socorros Mutuos (el Viejo Cabildo), hasta su sede actual, de la calle Entre Rios al 3200. Y sus campos deportivos recorrieron varios “potreros” sanjusteros, hasta llegar a el de Almafuerte y Matheu y finalmente su Estadio Fragata Sarmiento en Isidro Casanova, siempre de la mano del esforzado trabajo de sus socios y simpatizantes que se sumaron en cada etapa con su aporte de dinero, tiempo y trabajo personal. Solo así se puede entender el brillante presente de nuestro querido “Almirante”


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Los detalles de su historia exceden este breve espacio, y ha sido recogido en folletos y libros. Sin embargo no podemos dejar de mencionar su solidaria tarea comunitaria siempre que hizo falta, lo atestiguan las decenas de festivales en beneficio de la Sala de Auxilio, su aporte al monumento al Libertador en la Plaza San Martin, el aporte de sus instalaciones a escuelas del distrito y en todas y cada una de las iniciativas solidarias, el Almirante Brown dijo y dice presente, es una medalla que lo distingue como una gran institución de nuestro presente matancero, que hoy esta festejando sus 90 años de vida, y al que todos nos sumamos con el orgullo de contar con hombres y obras de este calibre.

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Bibliografia: Recuerdos San Justeros-J. Salvador

Fotos: Archivo CEHLAM

Por Adolfo “Fito” Correa.

De Milano al Campillo

Lunes, 9 de Enero de 2012

Negocios. Así podría describirse a la actividad que el Dr. Bonzi vino a realizar a Argentina. Negocios. Muy prolijos negocios. Bonzi no solo tenía extensiones de tierra en la provincia de Buenos Aires, donde hoy está el pueblo que lleva su nombre, sino que también tenía oficinas en la Capital Federal, y desarrolló una interesante sociedad que incluía tierras en el sur de Córdoba y en San Juan.

En Córdoba, en el sur, a 160 km. de Río Cuarto, en la zona rural conocida como Del Campillo, Aldo Bonzi adquirió esas tierras a las cuales se refería su hermano, en una sociedad de la cual participaron varios personajes de la alta sociedad de la época, con interés en hacer buenos negocios.

Actualmente, esa zona forma parte de una Estancia conocida como La Isabella. Diana Maria Thomas de Friz, actual dueña de la Estancia, realizó un trabajo acerca de la historia de las tierras en donde se asienta la estancia y sus dueños. De acuerdo a su investigación, los terrenos de la Estancia pertenecieron a los indios Ranqueles, “hasta que en 1878 la Provincia de Córdoba lo cedió a la Nación, para que ella lo venda y con los ingresos financie la así llamada ‹‹conquista del desierto››, lo que posibilitaría la población de estas tierras por argentinos e inmigrantes y los incorpore con sus futuros frutos a la provincia de Córdoba. Y así fue“. Los terrenos pasaron por las manos de Lorenzo Lartigue y Francisco Plá, el Dr. Hugo Bunge, Félix María Olmedo y Julio Astrada, todos políticos provinciales cordobeses de alto rango.

Según el escrito de Diana María Thomas de Friz, en 1904 el Doctor Maximiliano Aberasturi adquiere el campo y es quien habría armado el casco de La Isabella y construido los primeros edificios como el galpón y la torre de agua (hoy carnicería).

Aberasturi tuvo posesión de las tierras hasta 1907, más precisamente el 27 de mayo, fecha en que vende el 80% del campo a “Aldo Bonzi y Cia” y el 20 % a Don Mauricio Andreossi. Aquí comienza nuestro punto de interés en estos terrenos. La estancia fue bautizada con el nombre de “La Italo-Suiza”, debido a que los socios más importantes eran Bonzi, italiano, y Andreossi, suizo (era casado y tuvo dos hijas).

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La sociedad estaba compuesta por Aldo Bonzi, socio solidario; y los comanditarios (todos nacidos en Milano, Italia): senador barón Alberto Treves, Comendador Eduardo Amman, Conde Iro Bonzi, Dr. Cleto Bonzi, Ing. Armenguildo Castiglioni, Caballero Camilo Consorno e Ing. Leopoldo Parodi Delfino.

En el año 1907 la compañía disponía en total de tres terrenos. Además de la Ítalo-Suiza, contaba con un terreno en Cap. Fed. (Ferrocarril de Bs. As. al Pacífico) y un campo en la provincia de San Juan, llamado “Punta de Agua” en el departamento de Jáchal, de 604.665 hectáreas, a 70 km al este de la villa de Jáchal. Este campo se había adquirido por compra de 15 % de Otto Hawerkamp y 85 % de Dr. Aldo Bonzi.

En 1907 se sumaron dos nuevos comanditarios a la compañía: Alberto Premoli y Cesare Vanzetti. De esta manera, el capital invertido aumentó a 525.000 pesos moneda nacional. “Se ve claramente que este grupo de inversores apostaba al aumento del valor de inmuebles que estaban conectados con el tren de Buenos Aires al Pacífico que en estos años estaba en construcción”.

Entre los años 1907 a 1921, los socios de La Italo-Suiza cambiaron varias veces la forma jurídica del patrimonio, pero los señores Bonzi y Andreossi fueron los que llevaron el campo. En esta época se construyó la casa principal que se conserva hasta estos días. La estructura se trajo por buque desde Milano al puerto de Buenos Aires, y de allí se llevó por tren a Del Campillo donde estaban disponibles para los últimos kilómetros carros de bueyes.

Con respecto a la explotación que La Italo-Suiza daba a la tierra, disponía de una importante cabaña de Aberdeen Angus negro y sembraba alfalfa y trigo.

El campo fue vendido por 1.053.889 pesos nacionales en el año 1921 y el comprador fue Juan Lalor, un importante consignatario, productor agropecuario y miembro fundador del Rotary Club Buenos Aires.

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Como se dijo anteriormente, la forma jurídica de la sociedad de modificó en varias oportunidades. De esta misma manera, el 7 de diciembre de 1921, se certifica que “protocolo el testimonio de la escritura labrada en la Ciudad de Buenos Aires por el Escribano Esteban Cerronado con fecha 19.11.1920 por la que Mauricio Andreossi, Aldo Bonzi, Augusto Moretti y Mario Cattaneo habiendo constituido con fecha 8.10.1910, por ante el Escribano Ricardo M. Wright, la sociedad en Comandita denominada «Andreossi, Bonzi y Compañía», Mauricio Andreossi por sí, Aldo Bonzi por sí y en representación de la Sociedad Aldo Bonzi y Compañía y Augusto Moretti en representación de Augusto Caminatti, Alberto Treves y Enzo Bonzi, con un capital de 800.000 Pesos, aportado en la siguiente forma: Sociedad Aldo Bonzi y Compañía 380.000 Pesos, Mauricio Andreossi 225.000 Pesos, Augusto Carminatti 80.000 Pesos, Aldo Bonzi 64.000 Pesos, Alberto Treves 30.000 Pesos y Enzo Bonzi 21.000 Pesos”. En este documento además se puede observar la aparición de dos personajes: Augusto Carminatti, quien fuera más tarde apoderado de Aldo Bonzi a la hora de hacer su sucesión; y Mario Cattaneo, familia que ocupó su casona en el Gran Buenos Aires una vez fallecido el doctor.


Historia de “La Isabella” 1898-2003 “Terrenos cedidos de la Provincia a la Nación y vendidos por ella, formaron un campo sin nombre al sur del Río Quinto“, por Diana María Thomas de Friz.

Archivo Histórico de la provincia de Córdoba Registro 3, 1907, tomo 2/177, escribano Félix M. Rodríguez, Adscrito Feliciano Peralta, páginas 014937-014939, en Historia de “La Isabella”, de Diana María Thomas de Friz.

Ver Nota 1.

Catastro de Córdoba: Registro de propiedades, Nr. 215, Folio 140 vto. Año 1922 – Dpto. Gral. Roca. Tipo de protocolo: Dominio – Dpto. Gral. Roca, en Historia de “La Isabella”, de Diana María Thomas de Friz.

Catastro de Córdoba: Registro de Propiedades: Folio 242vto. Tomo 1, Año 1921, Dep. Gral. Roca.

Tipo de Protocolo: dominio Dep. Gral. Roca, en Historia de “La Isabella”, de Diana María Thomas de Friz.

Por Laura Ledesma

Fotografias archivo del autor.