Archivo de Octubre de 2010

A los 160 años de la muerte de Don Justo Villegas.

Domingo, 31 de Octubre de 2010

0011

Hace 160 años fallecía en la ciudad de BSAS, un 20 de noviembre de 1850, a los 64 años de edad, don Justo Villegas. Si bien en las actas de sucesion, se menciona como fecha de fallecimiento el mismo día, pero de 1851, le creemos a la lapida puesta en su boveda en el cementerio de La Recoleta. (foto)-

 

Don Justo fue hijo de don Francisco Gutiérrez de Villegas y de doña María Ruiz de Gamas y nació en esta ciudad en 1786. Su padre fue Coronel de las Reales Fuerzas del Perú y Tesorero de las Cajas Reales, todo un personaje del poder colonial. De seguro Don Justo, ha sido testigo a sus 24 años, de los hechos de Mayo de 1810 y como tantas familias realistas, de buena posición, se acomodaron rapidamente a las nuevas realidades de la naciente republica. Estanciero y hombre influyente durante la época rosista, se asienta como propietario en La Matanza, a partir de noviembre de 1822, fecha en que compra tierras aquí a Doña María Josefa, Don Casimiro y Don Pedro Damian Gutierrez de Villegas, según consta en el acta de donación de tierras para la erección del pueblo de San Justo.

 

Se lo menciona como Jefe de la División Restauradora, formada por los escuadrones de Monte, Cañuelas y Matanza y Miembro de la Junta de los Representantes, aquellos que otorgaron plenos poderes a don Juan Manuel de Rosas y amigo del circulo intimo del Restaurador. Casado con una hermosa mujer de importante fortuna, doña María Salomé Cascallares Blanco, con quien tuvo 6 hijos, Petrona, Carmen, Angela, Emilio, Justo y la menor Mariana. También fue Juez de Paz de nuestro distrito en los años 1832-1833 y a su muerte, sus herederos en su nombre, donaron las tierras necesarias para la fundación del pueblo de San Justo, cabecera de el Partido de La Matanza, como así también una suma de dinero, para la ereccion de una parroquia.

0021

En aquella humilde Capilla, luego Parroquia, una de las hijas de don Justo, Angela Villegas y su esposo Alfredo Lahitte, alcanzaron en 1858 a ser padrinos del primer bautismo que allí se realizo y que consta en las actas liminares de nuestra hoy Catedral. También sus hijos varones, Emilio y Justo ejercieron actividad institucional en nuestro distrito. Emilio formo parte de la primer Corporación Municipal, años 1856/57, mientras que a Justo Villegas lo encontramos como Presidente del HCD, hacia fines del siglo 19.

 

Más allá de antinomias o simpatias, a don Justo le cupo la posibilidad de vivir el turbulento momento en que nacía nuestra patria, hace 200 años, y fue protagonista de importantes hechos posteriores, algunos nos alcanzan bien de cerca, como el de que, sus herederos, en su nombre, donaran las tierras para la fundación de nuestra ciudad que le rinde homenaje con el nombre de la ciudad y su Santo Patrono.

 

Es este un escueto recordatorio a la figura de don Justo Villegas, con los escasos datos con que contamos, a los 160 años de su fallecimiento, a quien este pueblo recuerda nombrándolo en calles e instituciones y formando parte de la historia matancera.

 

 

Bibliografía: Gentileza de descendientes.

                     Archivo sucesorio 1857-AGN.   

Fotos: Archivo CEHLAM. 

Por Adolfo “Fito” Correa. 

“HISTORIAS” DE LA DIVISION DE LA MATANZA

Lunes, 25 de Octubre de 2010

division-del-partido-web

En los últimos años los matanceros hemos oído sobre las conveniencias y los perjuicios de dividir este histórico municipio. Pero los intentos por dividir La Matanza comenzaron hace casi 50 años y vamos a recordar cuál fue el primer intento por hacer de este distrito varias comunas.

 

Fue hacia mediados de 1964 cuando comenzó a asomar, con fuerza, el primer proyecto para la división. En aquella oportunidad tuvo su origen en las intenciones de algunos vecinos que procuraban crear cinco nuevos municipios. Hay que recordar que al frente del Palacio Municipal estaba Isidro Roberto Bakirdjian, hombre de la Unión Cívica Radical Intransigente (UCRI), y el gobernador era un correligionario suyo, Anselmo Marini.

 

Aquellos vecinos, nucleados en fuerzas vivas de Lomas del Mirador, Tapiales y Ramos Mejía, se envalentonaron ante la promulgación de una ley provincial que pretendía dividir los distritos entre Urbanos y Rurales. Fue por eso que recurrieron al gobernador Marini para avanzar con la idea. Estas movidas vecinales obligaron al Concejo Deliberante de La Matanza a expedirse con premura en referencia al tema. Los ediles locales rechazaron la desintegración en una sesión especial realizada el 29 de junio de aquel año.

 

Las discusiones alcanzaron un alto voltaje en el mundillo político y el Peronismo, prohibido, no se quedó de brazos cruzados. No fue sólo el movimiento obrero el que reaccionó, también se conformó una comisión cívica “para la defensa de la integridad geográfica del partido de La Matanza”. Esa comisión Pro Unidad del Distrito fue presidida por el doctor Enrique Eizaguirre y la integraba monseñor José Marcón.

 

¿De qué se trataba aquel proyecto? Desde la Legislatura provincial se promovía la idea de clasificar a los partidos entre urbanos (con fuertes núcleos poblacionales) y rurales (con zonas deshabitadas). Por su extensión, La Matanza iba a ser seccionada para separarla en esos dos rangos. Se pensaba dividirla en cinco municipios y hasta se habían elegido los nombres: Libertador, Ciudad General Belgrano, 1º de Mayo, 3 de Julio (fecha del fallecimiento de Hipólito Yrigoyen) y John F. Kennedy (La Legislatura provincial había sancionado una ley por la cual se homenajearía a John F. Kennedy bautizando con su nombre al próximo municipio que se creara en territorio bonaerense).

 

Por entonces se estimaba que en La Matanza habitaban más de 500.000 personas, contaba con 4.500 industrias y 18.000 comercios habilitados (1). Aquella puja se extendió por varios meses y en junio de 1965 -nuevamente y en forma unánime- todos los bloques del Concejo Deliberante dejaron sentada “su completa disconformidad con la proyectada división” del partido.

 

En ese marco se conformó un núcleo de “vecinos divisionistas” en Villa Madero y Tapiales que intensificaron sus labores para crear los nuevos municipios. Ante la insistencia de esos vecinos, la Comisión Pro-Unidad del Distrito organizó una manifestación de 250 personas que el 22 de septiembre de 1965 se movilizaron hacia la ciudad de La Plata. Existen registros fotográficos de aquella marcha en donde se ve a los manifestantes con banderas que le exigían al gobernador: “MATANZA NO DEBE SER DIVIDIDA”.

 

Pero al no obtener el consenso necesario, aquella idea divisionista se fue enfriando y se extinguió definitivamente con el golpe de Estado del 29 de junio del año siguiente que instaló en el gobierno nuevamente a los militares.

 

(1) Cifras oficiales brindadas por el intendente Bakirdjian en su mensaje de apertura de las sesiones del HCD el 1º de mayo de 1965.

 

 

Alejandro Enrique

Periodista e investigador

La ciudad de Rafael Castillo y sus 36 años.

Domingo, 17 de Octubre de 2010

Hace 36 años, un 18 de octubre de 1974, se declaraba ciudad al pueblo de Rafael Castillo. El nombre proviene, como en tantos casos del donante de tierras para la instalación de la estación de tren del ramal Puente Alsina-Carhué, con derivación a Rafael Castillo, que correría por allí desde el 15 de mayo de 1911. Antiguo territorio de los hombres del cacique Telomian Condie, para esos años de principios del siglo 20, lugar de quintas, granjas, tambos y hornos de ladrillos de un  distrito que no paraba de crecer. Un ejemplar de “El Ojo Imparcial”, periódico local dirigido por don Raúl Marras de octubre de 1998, exhibe un numero interesante de fotografías, para compartir con quienes no hemos vivido aquello años fundacionales de las  localidades de La Matanza, hoy casi todas cumpliendo su centenario, salvo el caso de San Justo, ya sesquicentenaria.

001

Estación de Rafael Castillo, inaugurada el 15 de mayo de 1911

 

002

Almacén de Ramos Generales de la familia Iracet.

  

0031

Oscar y Juan Carlos Iracet, con uno de los primeros automóviles de R. Castillo.

 

 

0041

Antidin, Gorosito y Leon Toledo, participando de las famosas “Toreadas” que se hacían en la Plaza de Toros de R. Castillo, entre 1950 y 1953. Luego cesaría en su actividad mediante la intervención de Protectores de Animales.

 

0051

La Iglesia Vieja y la “Casa de las Animas” o el Chalet Santa Elena, hoy salón de fiestas.(Dos reliquias de principios de siglo XX)

 

 0072

Unos muchachos posan junto al almacén De ramos Generales de Iracet.

 

  0081

La Casa del Dr. Rafael Castillo. Allí vivía la Sra. Sara Lilliedad, viuda de Castllo.

 

0091

El inolvidable “Maestro” Vidal en su Escuela 14. Fue el primer director y estuvo a punto de ser trasladado porque no se llegaba al cupo mínimo de alumnos. María Valle, con 5 años, fue anotada en 1º grado y el maestro… se quedó !!.

 

 0101

 

En una cena de comerciantes de R. Castillo se ve sentados a los Sres.

Salgado, Juan Carlos Iracet, Héctor Toledo, el Dr. Vera Bosh y O. Iracet.

 

 0112

 

En 1962, el Dr. Oscar Alende, en ese entonces Gobernador de la Pcia. de BSAS, visita la casa del Dr. Rafael Castillo.

 

 

0121

 En la esquina de la Av. Carlos Casares, se encuentra el cartel de “Bienvenidos a la Ciudad de Rafael Castillo.Esta Ciudad matancera de 14,25 Km cuadrados de superficie y con sus más de 100 mil habitantes, es una ciudad pujante casi irreconocible al compararla con las fotos aquí publicadas, que forman parte del patrimonio histórico de la ciudad y que

 

muestran sitios y personajes pioneros del antiguo R.Castillo.¡¡ Felicitaciones!! A todos los que lo hicieron posible y un feliz aniversario.

 

 

Bibliografia y Fotos: Periodico “El Ojo Imparcial”

Octubre de 1998

Archivo CEHLAM.

Por: Adolfo “Fito” Correa

 

Don Juan Florio: El Pastor de San Justo.

Martes, 5 de Octubre de 2010

juan-florio-web

Hace 105 años, nacía en Italia, don Juan Florio, 8 años después llegaría a la Argentina y como cualquier hijo de inmigrante, fue lustrín, vendedor de diarios, en los riesgos de la calle que lo involucraría en vicios de todo tipo, que lo denigrarían de tal modo, que hasta pensó en el suicidio…” impotente para liberarme de tales garras diabólicas” (sic) Sin embargo le llegaría un 19 de setiembre de 1926 en que…”Clame por el Señor y El me oyó”(sic).

 

A fines de los años 20, es un operario de la fábrica de Camilo y Roberto Sigrand, en Barracas (foto). Aquella industria se trasladaría en los años 30 a San Justo, y así llegaría a nuestro pago este hombre, donde tendría continuidad y su destino final, la tarea Pastoral y Evangélica con la decisión de aquel culto, de crear una Iglesia aquí, en 1934, donde su protagonismo sería esencial, para el inicio y desarrollo de la Iglesia Evangélica Bautista.

 

Casado con doña Ángela Caputto, con quien tuvo 5 hijos, desplegó aquí, una tarea titánica, y donde los comienzos fueron, en su propio domicilio, realizando sus Escuelas Dominicales con más de 70 asistentes, lo que le fue dando una base para que ya en 1947, se compraran tres lotes de terreno en Villegas y Sarandí(hoy Florio) y donde años más tarde se inauguraría, Templo y Escuela en distintos tiempos.

 

En el medio de todo esto y aún épocas de vacas flacas en 1937, surgió la idea de montar un “camioncito” y colocarle un altavoz, para…” evangelizar Matanza”(sic) y según cuenta el mismo don Juan, tuvo la sorpresa de que un ateo, le regalara un chasis FN, para poder montarlo( los datos nos indican que esta persona sería, nada menos que Roberto Sigrand, de Aros KIM), y para fines de noviembre el “Floriomovil”, como habitualmente lo nombramos, ya estaba en funciones, predicando en los barrios matanceros.

juan-florio-1-web

Sus giras serían memorables, llegando hasta Cañuelas, al sur y más allá de Junín hacia el oeste, en tanto se promovían nuevos templos en las localidades de nuestro distrito. Finalmente su obra está a la vista de todos y nos habla del tesón de un hombre que nos abandonó en 1973 y que mediante la Ordenanza 9763 de octubre de 1984, los matanceros lo homenajean poniéndole  su nombre a la calle que pasa junto al Templo, hasta entonces llamada Sarandí, hoy Juan Florio. El destino ha querido que la calle que lleva su nombre transite paralela a la de Monseñor Marcón, con quien don Juan tuviera tantas “agarradas”, por motivos de diferencias en los cultos Cristianos. Todo nuestro respeto y nuestro afecto, para este gran hombre que fue, don Juan Florio.

 

 

Bibliografía: Autobiografía de Juan Florio

                     Gentileza  J.E.H.yG de L.M.

 

Fotos: Archivo CEHLAM

Por: Adolfo “Fito” Correa