Archivo de Enero de 2010

El “Negro” Corvalán.

Lunes, 18 de Enero de 2010

corvalan

Llegado a San Justo en los primeros años del siglo XX, vivió en una humilde casa allá por Mendoza y Ocampo. Mi abuela Josefa “ Pepa” Moschini solía decirme que Pedrito Corvalán  vivía allí, con su mamá y una hermana. Mi abuela que vivía sobre la calle San Luis en aquel San Justo en el que los fondos de las casas se juntaban sin tapiales, oficiaba cuidando a Pedro, cuando su madre a la que le decían “ La Chenga”, salía a trabajar.

 

Aquí hizo su escuela primaria, como lo recuerda E. Viglione, allá por 1910 y también aquí fue un pulcro empleado municipal de camisas y bombachas blancas, lucidas con lustrosas botas negras. Luego conocimos su domicilio de Salta y Almafuerte, posteriormente rematado por falta de pagos del asfalto que iba cubriendo a San Justo y también conocimos quienes llegamos después de sus años jóvenes, sus años de decadencia.

 

Los relatos orales dicen que la muerte de su madre, fue el detonante que lo arrojo a la bebida y su posterior decadencia. Durante años lo vimos rondar las calles sanjusteras pidiendo “ dame veinte para un vino” , era alto, un tanto desgarbado y de raza negra, de niños nos infundía algún temor, ya luego  nos  fue ganando la ternura por este personaje inolvidable de San Justo. Solía en algunos tiempos ausentarse unos días, el decía que “ se iba pa¨ Adrogué “, a los pocos días volvía afeitado, bañadito , cambiado y con algunos pesos, sin embargo esto duraba poco.

 

Pedro Jesús Corvalán, sus últimos años los vivió en una vieja casona en la calle Almafuerte y Catamarca y un 11 de enero de 1966, se nos fue quien sabe adonde a pedir sus “veinte pa´ un vino”, pero nos quedo para siempre en nuestros tiernos recuerdos del San Justo de otros tiempos, con todos sus personajes característicos. Tramitado por un familiar suyo, sus restos están en el Cementerio de San Justo, en una sepultura algo abandonada, no estaría mal que el municipio la recomponga, la identifique correctamente, como su ex empleado lo merece, y así cada tanto podamos arrimarle alguna flor al querido …  “Negro” Corvalán.

 

 

Norberto Rubén Chamorro.

Foto: Archivo CEHLAM.

Encuentro del Dr. Arieta y…Almafuerte!!!

Domingo, 17 de Enero de 2010

alamafuerte

Hace exactamente 86 años, el pueblo sanjustero homenajeaba a su hijo dilecto don Pedro Palacios, Almafuerte,(1854-1917) produciendo uno de los primeros cambios de nombre en las calles de la ciudad. Mediante la Ordenanza 158, de setiembre de 1924, se designaba con el nombre del querido poeta, la hasta entonces calle San Justo. Fue durante la intendencia de  Don, José Tasso y aquella calle era precisamente la del edificio comunal, por ese entonces aún el viejo caserón con las calles de tierra.

 

Años más tarde, al cumplirse el centenario del nacimiento de Almafuerte, 1854-1954, se decide erigirle un monumento que le diera presencia física al poeta, en las calles del pueblo que lo había visto nacer. Esto ocurre finalmente un jueves 10 de noviembre de 1955, hará este año del Bicentenario 55 años. Nada mejor podría ocurrir  ese día de la inauguración, aquella mañana soleada, que el encuentro de la palabra del Dr. Arieta (foto), con el espíritu combativo de nuestro poeta de barricada, que a la vez, supo ser un infatigable docente.

 

El Dr. Arieta recuerda en su discurso, la desolada infancia de Almafuerte y de seguro también recordaba su temprana orfandad, que al igual que el poeta, encontró refugio “en una tía, hermosa alma de mujer.”Luego la historia de ambos sería bastante diferente, sin embargo ambas estarían signadas por la defensa inclaudicable de la felicidad de su pueblo, por sus derechos a la educación, la salud, la vivienda, la libertad y la democracia. Recordaba el Dr. Arieta la opción de Almafuerte en pleno siglo 19…

 

                                    “…Yo renuncio a las glorias mundanales

                                         por el arduo  desierto solitario,

                                         para sembrar también abecedario

                                         donde mismo se siembran los trigales…”

 

 

 

  Eran momentos de dictadura y muchos de los asistentes a ese acto jamás olvidaran el breve pero intenso aire de libertad, que se respiro ese día en la esquina de Catamarca y Almafuerte, allí donde se produjo el encuentro de estos dos hombres, que hicieron su opción por el pueblo, “…renunciando a las glorias mundanales…”. De seguro por andarán juntos por algún lugar tratando de iluminarnos para encontrar nuestro destino, ese que imaginaron ambos en distintos tiempos. Nuestro mejor recuerdo para estos dos grandes hombres.                                     

 

 

Bibliografía: Vida de un Romántico. 1964

Foto: Archivo CEHLAM.

 

Por Adolfo “Fito” Correa.

Esta si que es…Una Banda!!

Domingo, 17 de Enero de 2010

banda1

Como todo pueblo que se precie de tal, también San Justo tuvo su Banda Municipal, y su glorieta en medio de la Plaza Mayor, donde ejecutaba sus acordes, mientras los sanjusteros ensayaban su “vuelta al perro”, a ver que pasa y los niños corrían y jugaban despreocupadamente.

 

Presumimos que la historia de la Banda Municipal, no debe haber sido fácil, y lo digo de este modo, pues los datos con que contamos son escasos, en la mayoría de los casos relatos orales, anecdóticos y porque una de las primeras referencias que encontramos de manera oficial es en la Ordenanza N° 82 del año 1912, y en su articulo primero dice…

“Autorizar al Señor Intendente, el abono de la suma de novecientos pesos moneda nacional que se adeudan hasta el 31 de diciembre último, a la Sociedad Peticionante como subvención a la Banda de Música…”

Es decir, en la primera mención que se hace a la Banda, ya arrancan con un reclamo de deuda atrasada.

 

En alguno de los relatos del Prof. Corso, se refiere a ella, como a “ la Banda de Grazioli”, parecería ser que era el líder musical del grupo, también nos ha mencionado el “Profe”, que alguna vez  la Banda en su plenitud, se traslado a Lujan, a pedirle a la Virgen, por su trabajo…y por el cobro de su salario.

 

Una segunda Ordenanza N° 191 del año 1926, es un poco más esperanzadora y dice en su único artículo…

“Autorizase al D. Ejecutivo para contratar una banda musical a los efectos de realizar retretas en las plazas de San Justo y Ramos Mejía una vez a la semana, durante los meses de Noviembre y Diciembre del año en curso, invirtiéndose hasta la suma de ( $ 2000) moneda nacional que se tomaran de Rentas Generales….”

Es decir, en este segundo caso parecería asegurado el cobro, solo que, con trabajo temporal, con lo cual el sostenimiento de la banda se convierte en una actividad… casi vocacional.

 

En fin vemos que la vida de la Banda Municipal, nunca ha sido fácil. Finalmente reproducimos una anécdota recordada por el Dr. Enrique Viglione en la que nos cuenta lo complicado de los ensayos de la banda, nos habla don Enrique de una fiesta del 9 de julio y dice… “Fue entonces cuando el director de la misma, dirigiéndose solemnemente a sus integrantes les dijo…Muchachos vamos a interpretar  el preludio al acto tercero de la opera Lohengrin de Wagner, pero si por cualquier cosa nos llegamos a perder…nos encontramos todos en la Marcha de San Lorenzo”

 

Desde estas paginas del CEHLAM, el recuerdo más afectuoso a todos y cada uno de los que por años integraron e integran la Banda Municipal, reconociendo las vicisitudes por las que desde siempre atravesaron.

 

Bibliografía: Digesto Municipal 1886-1940

                     Memorias de San Justo. E. Viglione

Foto: Archivo C.E.H.L.A.M.

Por Adolfo “Fito” Correa.