Archivo de Agosto de 2009

Lecheros, carniceros, soderos y otras yerbas.

Jueves, 20 de Agosto de 2009

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Más de una vez, hemos hablado en nuestra página, sobre la epopeya del surgimiento de los barrios de La Matanza. Y es que a partir de los años 40, 50, llegaron a nuestro distrito  centenares de industrias que requerían mano de obra no solo en su construcción, también en su puesta en marcha. Así fue que las antiguas quintas fueron loteadas, y en el mismo lugar donde hasta ayer nomás se sembraba, sobre todo verduras, comenzaron a erigirse de manera  caótica, nuevos y nuevos barrios, que albergarían a aquellos nuevos obreros industriales, hasta ayer peones rurales en el interior de nuestras provincias.

Un dato revelador. Censo 1947 : 98.471 habitantes. Censo 1960: 401.738 habitantes. Con estos números, sobran las palabras.

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Que necesitaban estas familias para instalarse y poder vivir allí…de todo.

Desde materiales de construcción, hasta lo más elemental para la subsistencia. Obviamente no había comercios para abastecerlos, fuera de los “lotes pelados”, nada. Mientras el entramado de estos barrios se formaba, surgieron por le imperio de la necesidad decenas y decenas de repartidores que cubrieron aquella falencia acercando hasta los precarios domicilios todo lo que te pudieras imaginar, pan, carne, leche, soda, aceite, carbón y kerosén, únicos combustibles posibles, frutas…en fin todo.

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Una autentica logística de productos llegaban a los nuevos barrios, verdaderos andurriales, con frío, lluvia, viento, no importaba, allí estaban estos hombres abasteciendo  de las necesidades primarias, a miles y miles de auténticos pioneros que hicieron posible la formación de estos barrios, hoy enormes barriadas, nacidas en medio de la ruralidad de nuestro distrito, donde todo debía hacerse de cero…y lo hicieron. Aquí queremos hacerle un justo reconocimiento a estos cientos de esforzados repartidores, que cubrieron una necesidad básica, hasta la llegada del comercio, que continuaría cumpliendo con aquella misión.

Por Adolfo “Fito” Correa

Los Colonos Alemanes

Jueves, 20 de Agosto de 2009

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Foto de principios de 1900 donde se ve a parte de la familia Traut en el patio de «La Máxima»

La llegada de colonos al país a mediados de siglo XIX vino de la mano de una política inmigratoria con la cual se pensó, luego de la caída de Juan Manuel de Rosas, fomentar la población y desarrollar colonias agrícolas para consolidar el proyecto de nación que diseñaron los liberales de esas épocas. Los inmigrantes europeos eran seducidos y así llegaron a adquirir grandes extensiones de tierras impensadas en Europa, donde la inestabilidad y las guerras hacían poco proyectable el futuro. La huida de Rosas y la persecución de los “civilizadores” sobro todo vestigio federal provocó una liquidación de los latifundios que poseían las familias del poder hasta 1848. Entre los terratenientes hay nombres conocidos paras los matanceros como por ejemplo los Ezcurra y hay otros que son conocidos por la historia argentina. En el año 1850 Tomás O’Gorman, abuelo de Camila (quien fuera fusilada por tener un amorío con un sacerdote), realiza una operación inmobiliaria vendiendo una extensa fracción de tierra dentro del Cuartel 4º; lo que hoy es la localidad de Isidro Casanova. O’Gorman, de familia probadamente rosista, le vendió el 20 de septiembre de aquel año (1), a una sociedad compuesta por Johann Karl Christian (Juan Carlos Cristian) Brasch y Margarete (Margarita) Stengel, una propiedad de (aproximadamente) 1,5 por 9 kilómetros de superficie. Esta sociedad compuesta por ciudadanos alemanes se hizo propietaria de las tierras que actualmente están dentro del perímetro que conforman la Ruta provincial 17 (Carlos Casares), Polledo, Cristianía y el río Matanza. Coincidentemente, del otro lado del río, en lo que después se transformó en Ezeiza otros colonos alemanes se asentaron muy cerca de estos. Citamos ahora textual del libro “De una locución nació un libro” (2) que data sobre la historia de Ezeiza: “En 1850 la estancia Los Remedios es vendida a Halbach, cuñado de Zimmermann. Halbach de origen alemán, luego de la adquisición procede a traer los alambres desde Alemania”. Esta información podría hacer suponer que existió un patrón inmigratorio de colonos alemanes en la zona. De no ser así, la coincidencia es más que llamativa.
Pero la sociedad comercial entre Brasch y Stengel duró poco tiempo y esa amplia franja de tierras fue dividida quedando para la familia Brasch la fraccción entre Carlos Casares y Marconi y desde allí hasta Cristianía para Stengel que antes de comprar esas tierras había enviudado. Eugenio Federico Gatti Traut, descendiente (cuarta generación) de esas familias, reconstruyó parte de su árbol genealógico y recogió el siguiente dato: “en 1826 vino el matrimonio Margarete Stengel casada con Wilhem Traut, supongo que entre 1828 y 1850, Wilhem falleció y así la franja de campo quedó a nombre de su esposa Margarete”. El 11 de mayo de 1829 estos alemanes estaban asentados “«en la Chacarita de los Colegiales» cuando unos cincuenta hombres saquearon a las 16 familias de esa nacionalidad extrajeron «el cáliz, las vinajeras, la corona de María Santísima y la media luna que tenía a los pies guarnecida de piedras finas»” (3). En algunas publicaciones y mapas de la Dirección de Catastro de la provincia de Buenos Aires aparecen como propietaria de las extensiones una Margarita Steinglen. En el censo nacional realizado en el año 1869 fue registrada como habitante de una zona rural del Cuartel 4º una ciudadana alemana bajo el nombre de Margarita Estengler (entiéndase las dificultades idiomáticas de la época) de 65 años “sin ocupación aparente y no sabía leer y escribir” (4) asentó en la planilla del censo el empadronador Nemesio Sánchez el 17 de septiembre de ese año. Según Eugenio Traut, el apellido original sería Stengel, y además agrega que “un hijo de Wilhem y Margaret, Federico Traut Stengel, fue quien se casó con la hija de Johann y Bárbara Hoffman, Máxima Bárbara. Precisamente en el Censo Nacional de 1869 figura, a renglón seguido de Margarita Stengel, “Federico Truate (Traut), 32 años, soltero, argentino, nacido en Buenos Aires”, sabía leer y escribir y se declaraba labrador. De la misma fuente se concluye que la señora Stengel ya había enviudado puesto que además de su hijo Federico aparecen Enrique (35 años), Jorge(27) y Margarita (28) pero no Wilhem.
De estas dos familias Alemanas aun hoy se conservan descendientes, rastros e historia en Isidro Casanova. De los Stengel o Steinglen hasta allí se pudo seguír el rastro y se colige por mapas catastrales que aquella franja de tierra (producto de la sociedad con Brasch) antes de terminar el siglo XIX fue fraccionada y comercializada conservándose por último los terrenos más anegadizos cercanos al río Matanza. Sin embargo el matrimonio de Federico Traut con Máxima Bárbara Brasch hizo perdurar el apellido. Hasta el día de hoy que un descendiente de aquellos colonos alemanes sigue viviendo y desarrollando su actividad en Isidro Casanova. Casi 160 años después, Federico Agustoni (abogado y martillero) vive con su familia en la ciudad que poblaron los Brasch/Traut. Agustoni ayudó al autor a reconstruir aquel pasado recordando que del matrimonio de Federico Traut y Máxima Bárbara Brasch nacieron siete hijos de los cuales una fue su abuela (Carmen, casada con Aquiles Agustoni). Juan Victorino, otro de los vástagos del matrimonio y bis abuelo del mencionado Eugenio Gatti Traut. En el caso del concejal de La Matanza Ariel Martínez, es nieto de Juan Victorino y por ende descendiente de esta familia teutona.
Pero volvamos para atrás con la familia Brasch. Un día antes que los Stengel, el empadronador registró también en el Cuartel 4º a un tal “Juan Carlos Braz, de 53 años, alemán, casado, labrador y sabía leer y escribir”; y a continuación aparece “Barbarita Osman de Braz de 63 años, casada, alemana, también labradora”. Sin dudas que se trata del matrimonio Brasch-Hoffman que están radicados y trabajando en los campos que le compraron a O’Gorman. También están censados el mismo día “Barbarita Braz (Máxima Barbara Brasch), 19 años soltera, nacida en Buenos “Aires” y otro alemán llamado “Cristián Grao, peón de chacra” de 51 años (5).
Ya vimos una parte de la descendencia del matrimonio de Juan Carlos Brasch y Bárbara Hoffman, la hija de ambos (Máxima Brasch) tiene siete hijos con Federico Traut. Sin embargo sólo dos tienen descendencia. Máxima fallece viuda en 1912 dejando una importante extensión de tierra en la que no sólo se realizaban trabajos agroganaderos, además quedó la casa que era utilizada como vivienda de toda la familia: “La Máxima”. Esta es sin dudas la edificación más antigua que existe en Isidro Casanova y todavía se conserva en excelente estado. Es una construcción (forma una semi herradura) de siglo XIX con amplias habitaciones, un ambiente para descanso, una galería que da al parque y una anexo para el servicio y para el almacén. Obviamente no podía faltar la caballeriza y un inmenso palomar de ladrillos que podía albergar cientos de aves. Conserva en su edificación un alto porcentaje de los tiempos en que fue construida con algunas pequeñas mejoras. Ubicada a pocos metros de la avenida Polledo, marca a las claras que en aquellas épocas el Camino Real a Cañuelas no era utilizado como única vía. Existen diferentes versiones a cerca de la presencia de figuras de la historia argentinas por estos parajes de la llanura pampeana; se habla de la estadía de Manuel Belgrano y de que el propio Juan Manuel de Rosas lo utilizaba de posta para dirigirse a su estancia del Pino. Lo que sí es cierto es que lo que hoy es la traza que componen Venezuela y luego Polledo fue un camino alternativo al que iba a Cañuelas; prueba de ello es la pequeña capilla construida en 1912 y que está ubicada a unas 10 cuadras del ingreso a La Máxima.
El destino quiso que la única heredera del primer comprador de las tierras que luego se llamaría Isidro Casanova pudiera ver la creación de la estación de trenes del Ferrocarril Midland y el surgimiento del incipiente pueblo que empezaba a rodearla. Sin embargo la traza para la colocación de las vías perjudicó a Máxima Brasch de Traut quien no quiso donar las tierras a la empresa británica de trenes. Así surge de la información recogida en el diario La Prensa de la época que en un párrafo titulado “Judicialies” señala “Ferrocarril Midland de Buenos Aires contra Máxima Bach de Trante (debe decir Traut) por expropiación de un terreno en Matanza. Se autoriza la expropiación y se fija en 1.000 pesos el precio de la hectárea de terreno” (6).
Ya en el siglo XX los Traut siguieron explotando los campos con la actividad agrícola ganadera, a la vez que comenzaron a fraccionar la amplia extensión replegándose cada vez más hacia el casco de la estancia. Así fue que Carmen (una de los siete herederos de Máxima) se casa con un funcionario municipal llamado Aquiles Agustoni y uno de sus hijos, Esteban, abrió la primera inmobiliaria en Isidro Casanova. Esteban no contrajo matrimonio y cuando la actividad comenzó a aumentar fue un sobrino suyo, Federico (h), quien comenzó a trabajar en la Inmobiliaria Agustoni.

 


(1) Este dato fue corroborado por el autor en una Escritura que certifica la compra por la sociedad compuesta por Brasch-Stengel el 20/09/1850.
(2) “De una locución nació un libro”, de José Antonio Alvarez, julio de 2003
(3) Periódico El Tiempo del 15 de mayo de 1829
(4) Consultado por el autor en el Libro del Censo Nacional de 1869, Archivo General de la Nación.
(5) Censo Nacional 1869, Archivo General de la Nación.
(6) Diario La Prensa 24 de junio de 1909.

Por Alejandro Enrique

Acta de fundación del Banco de la Provincia de Bs.As. Suc. San Justo.

Lunes, 17 de Agosto de 2009

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“ En el Pueblo de San Justo, Provincia de Buenos Aires, a seis días del mes de Noviembre de 1948, siendo las 11 horas y dando cumplimiento a lo dispuesto por el Honorable Directorio del Banco de la Provincia de Buenos Aires, su Presidente Dr. Arturo M. Jauretche, da por inaugurado la sucursal local de esa Institución con la presencia de su Excelencia el Ministro de Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, Dr. Héctor Mercante, Directores Sres. José Maria Collazzo, Cesar A. Bressan y José Domingo La Grecca, Intendente Municipal Dr. Felipe Iannone, Cura Párroco Rdo. Padre José Francisco Marcon, Gerente General del Banco, Sr. Alberto Tintoré, Sub. Gerente General Sr. Camilo Trapaglia, Asesor del Directorio, Sr. Pedro L. Fiorito, Gerente de Sucursales, Sr. José M. Iparraguirre, Gerente de Organización, Sr. Arturo Larragain, Sub. Gerente Administrativo Sr. Ceferino J. Uranga, Sub. Gerente de Sucursales Sr. Juan M. Etchevarne, Sub Gerente de Agencias Sr. Miguel E. Chalar, y otras autoridades del Partido de Matanza y del Banco de la provincia de Buenos Aires, habiéndose designado Gerente de esta Sucursal al Señor Pedro J. Cassullo, Contador al Sr. Anibal P. Alessandro y Tesorero al Sr. Juan M. de la Savia.”

Firmas.

Copia del Acta Original (archivo CEHLAM).

 

Ésta sucursal fue originalmente inaugurada en la esquina de Buenos Aires(hoy Arieta) e Irigoyen ( foto) luego en el año 1953, fue trasladada a su sede actual de Almafuerte e Irigoyen, a su edificio propio, el cual hoy nos muestra una nueva reforma. Fue la primer sede bancaria de San Justo, su instalación, a pesar de ser una necesidad para esa época de crecimiento de nuestro distrito, fue el fruto de intensas gestiones a las que no estuvo ajeno Monseñor Marcon, que tuvo el reconocimiento de poseer la cuenta N° 1.

 

 A esta sucursal de San Justo, luego le seguiría la de Ramos Mejía 29/6/51, Villa Insuperable 25/03/60, Villa Celina y Aldo Bonzi en 1966, Isidro Casanova 1967, Lomas del Mirador 1968, Tapiales 1971, Ciudad Evita, 1972, Laferrere 1978, Mercado Central 1984, Gonzalez Catan 1994. Con sus más de 60 años en la zona, fue sin dudar un protagonista del crecimiento de nuestro distrito matancero.

 

Bibliografía: Historia del Banco de la Pcia. de Buenos Aires(1998)

 

Por Adolfo “Fito” Correa.

Los 57 años del Rotary Club de La Matanza.

Lunes, 17 de Agosto de 2009

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Corría  el mes de enero del 2009, y nuestra entidad del CEHLAM, comenzaba a dar sus primeros pasos. En esos mismos días, más exactamente el 22 de ese mes, el Rotary Club de La Matanza, ya cumplía sus primeros 57 años, plenos de labor comunitaria, ocupados sus miembros en  proyectos a presente y futuro y a la vez tendiéndole una mano a nuevas instituciones, como la nuestra, para ayudarnos a crecer.

 

 

Nos cuenta el prof. Corso en un ensayo realizado para el 20 aniversario …” Aquel 22 de enero de 1952 un grupo de hombres visionarios, encontraban la formula para que los hombres se conocieran, se comprendieran, se unieran, para que de ese modo, en conjunto pudieran trabajar por una comunidad  mejor. A partir de aquel día, un nuevo ideal surgió dentro de una comunidad indiferente. A partir de aquel día, lo hombres comprendieron que vivir solamente para sí, no tenia sentido…”.

 

 

Así es que, por esta institución, han desfilado y desfilan, decenas y decenas de destacados hombres de nuestro distrito, que se esforzaron por estar a la altura de los altos requerimientos del bien común, algunos de ellos, están allí, en esta foto histórica, que nos cuenta de pioneros, fundadores, de aquellos hombres que dieron origen a la actividad Rotaria en nuestro distrito y que a la vez eran protagonistas de la actividad formadora de nuestro distrito matancero. Nuestro cordial saludo, y las gracias por vuestra solidaridad.

 

 

Por Adolfo “Fito” Correa.

   

Aniversario Fallecimiento del Profesor Alfonso Corso

Sábado, 1 de Agosto de 2009

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Hoy sábado 1 de agosto de 2009 se recordó el segundo aniversario del fallecimiento del Profesor Alfonso Corso en la plaza del Periodista de San Justo, donde distintas entidades, amigos y familiares se hicieron presente para destacar las cualidades del hombre , periodista e historiador de La Matanza.

En este acto CEHLAM estuvo presente haciendo su aporte de respeto y colaborando para mantener la memoria viva de este gran hombre matancero.

Por Rubén O. Ferreiro